El aula se convierte en un espacio que requiere de condiciones físicas mínimas para el adecuado desarrollo de la acción educativa, así como de condiciones que favorezcan la interacción, el trato afectuoso y el respeto a las diferencias.
Nuestras aulas son espacios de interacción afectiva donde los pacientes son atendidos y tratados como niños y adolescentes capaces de sonreír, interactuar, aprender, comunicar, etc. El aula es a su vez un espacio de socialización entre pares, disminuyendo el grado de aislamiento que tienen los niños hospitalizados.
