La arquitectura paleocristiana (catacumbas y basÃlicas )
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El arte paleocristiano es el arte cristiano primitivo que se desarrolla a lo largo de los siglos III, IV y V en los territorios del Imperio romano. La aparición y posterior difusión del cristianismo contribuyeron a ahondar la crisis interna en que estaba inmerso el Imperio.
En el arte paleocristiano se distinguen dos etapas:
- antes del 313, etapa de clandestinidad, en que el Cristianismo fue perseguido hasta el Edicto de Tolerancia de Milán (313), promulgado por el emperador Constantino tras su conversión, que concedÃa la libertad a los cristianos
- a partir del 313 el cristianismo salió a la luz y pudo expansionarse. El emperador Teodosio en el 391 lo declaró religión oficial, desarrollándose por los Imperios de Oriente y Occidente en que este emperador dividió definitivamente el territorio romano en el 395.
[editar] La arquitectura paleocristiana antes del 313:
Apenas puede hablarse de una arquitectura cristiana en esta etapa debido a la persecución que sufrÃan los cristianos y a que no contaban con medios económicos suficientes. Sólo destacan las catacumbas o cementerios cristianos excavados en las afueras de las ciudades. Estaban formadas por estrechas y largas galerÃas subterráneas (ambulacrum) con nichos (loculi) excavados en sus paredes, que a veces tenÃan arcos de medio punto (arcosolios) para señalar el enterramiento de algún personaje importante o un mártir. Los espacios más amplios en los cruces de pasillos se llamaban cubicula.
Las más famosas catacumbas se hallan en Roma: San Calixto, Santa Inés, San Sebastián, etc
[editar] La arquitectura paleocristiana a partir del Edicto de Milán (313):
La situación cambió al salir de la clandestinidad y especialmente tras la conversión en religión oficial naciendo una nueva arquitectura eclesiástica. Al no poder tomar como modelo los templos paganos, los cristianos adaptaron la planta de la basÃlica romana - edificio civil para impartir justicia y realizar transacciones comerciales- porque permitÃa reuniones muy numerosas pero le dieron un uso religioso. Surgieron las basÃlicas o templos cristianos, edificios para el culto y la reunión de los fieles.
La planta de la basÃlica era longitudinal. Estaba precedida del atrio o patio cuadrangular porticado, con una fuente en su centro para las abluciones, y de un nárthex o vestÃbulo destinado a los catecúmenos. La basÃlica constaba de un número impar de naves – tres o cinco- de diferente altura y separadas por columnas con arcos de medio punto; la nave central, más ancha y alta que las laterales y con ventanales, se abrÃa con un gran arco triunfal (septum) sobre el transepto o nave transversal. La techumbre era de madera. Las naves laterales sustentaban galerÃas reservadas para las mujeres- matroneum-. La cabecera, llamada ábside, era semicircular; adosado a la pared estaba el presbiterio, con asientos reservados para los sacerdotes, la cátedra del obispo estaba en el centro. En el centro del ábside se hallaba el ara o altar, que a veces se ocultaba con una cortina y tenÃa una cripta debajo que guardaba las reliquias de algún mártir.
Las basÃlicas más importantes son San Juan de Letrán, San Pedro y San Pablo Extramuros y Santa Maria la Mayor en Roma, creadas por el propio Constantino. Y en Constantinopla Santa Irene y los Santos Apóstoles.
Otros edificios paleocristianos eran de planta central. El baptisterio, que podÃa estar adosado a la basÃlica o exento, era generalmente de planta octogonal y contenÃa una gran pila bautismal – los bautismos eran por inmersión- de forma variada. Los martyria, para conmemorar a los mártires, y los mausoleos de tipo funerario eran de forma circular y cubiertos con cúpula; derivaban de los mausoleos paganos. El más famoso es el de Santa Constanza en Roma.
[editar] Enlaces externos
- EL ARTE PALEOCRISTIANO, Juan Diego Caballero, Enseñ-arte.





